De apoco me doy cuenta que el Castellano no logra definir todo lo que quiero, y que incluso el Alemán que me recomiendan tampoco lo podrá hacer. Es que ya no basta abarcar todo como lo hace un turista en una fotografía. La vida es como una foto bien tomada. Sencilla, siendo sólo una parte de de aquello que jamás podremos abarcar por completo.
Santiago era surrealista después de escuchar una melodía antigua que representaba el amor casi quinceañero del autor de esa maestría.
Espero vivir como pocos una espuma nocturna que limpia la ciudad en la que deseo vivir. Es que creo que en ella se guarda aquella musa extraña pero mía.
Me enamoraré... es que me hace falta...Maripangue y Campbell me lo recuerdan constantemente.