Mientras dejaba de esperar tantas respuestas del resto, incluso de Dios, algo pasa con el mundo y siento que todo me llama a algo, que todo desea ser escuchado hasta el suelo de la calle Apoquindo.
En el Metro Plaza de Armas alguien aparece de forma diferente, y como una respuesta inusual no me deja brindarle el asiento por una guía que leo. Jaqueline fue y será una mujer artesana. Su entendimiento no tiene que ver tanto con una cultura Caribeña a la que pertenece... tiene que ver con una experiencia de esfuerzo y de relación Chilena-Venezolana.
"Entre tanto andar a veces nos perdemos las chances de ser felices"... Hoy ya no será un problema... me lo recuerdan Bruno y Jaqueline.